Mi única enfermedad: Exponiendo a un padre narcisista

Esa malformación congénita al que el mundo se empeña en llamar ‘’papá’’ es la espina que hasta que no te la arranques de cuajo, igual que Kirikú hizo con la bruja Karabá, no te salvarás.


Has entrado aquí leyendo el título, así que sabes de qué hablo. Me alegra que lo hayas hecho, porque no quiero que pases ni un segundo más de tu vida sintiéndote culpable, creyendo que tienes la culpa de ser hijx de una persona con trastorno narcisista.


Consecuencias Padre Narcisista

Tu padre es un narcisista

No estás rotx, no has hecho nada mal. Solo arrastras un defecto incrustado del que eres completamente inocente: tu culpa. Esa culpa ha contaminado tu vida desde que tienes memoria y te hace sentir inútil, las inseguridades te abruman en cada decisión o proyecto que emprendes.


¿Te suena? Perfecto, pues ha llegado el momento así que vamos a ponerle nombre: Tu padre es un narcisista. 


Quizá no te quieres convencer porque no te identificas con la típica persona tímida o introvertida que se muestra insegura cada vez que intenta socializar. Obviamente, dudo mucho que tu padre narcisista validara tan siquiera ese modelo de crianza.


Si te pregunto cómo te definirías, probablemente rondes la excentricidad y en tu forma de socializar tengas actitudes más bien extrovertidas como forma de esconder todo ese pozo de inseguridades que te ahoga por dentro. Y te estás acojonando porque sabes que no me equivoco.


Tengas la edad que tengas, tengas la mala suerte de vivir con él o no, crecer con un padre narcisista te posee de ejemplos de violencia de los que por supuesto te puedes ‘’deshacer’’ desde tu responsabilidad. Lo pongo entre comillas porque como digo, una espina tan tóxica como ésta, es difícil de arrancar por completo... Por muchos esfuerzos que se hagan.


Cuando crecemos nos construímos, cada unx con las piezas que tenemos, con las que nos han tocado y con las que vamos consiguiendo. Forma parte de una misma decidir quién quiere ser, y para ello conocer las consecuencias de un padre narcisista, porque para quien lo vive son ladrillos a tener en cuenta durante su (de)construcción vital.


Pero, ¿Sabes cuál es el problema? Bueno, los problemas, en un incontable plural. El adultocentrismo silencia a tantísimas niñas y niños que piden ayuda por no poder estar en su casa (porque viven literalmente con sus maltratadores) que ni siquiera podemos imaginar una cifra real. El adultocentrismo es la palmadita en la espalda que necesitaba el trastorno narcisista para terminar de alimentarse.


Por eso tu padre y su narcisismo han tenido manga ancha para destruirte casi sin que puedas explicar cómo. A través de formulitas muy sutiles facilitadas por el monstruo del adultocentrismo  le ha dado la vuelta al tablero y hasta tú crees que él es un viejo víctima que intenta defenderse y tú tienes trastorno antisocial.


Aún hay esperanza, borra ya esa idea de tu mente.


Cómo te extorsiona tu padre: Características del narcisista 

Es cierto que tu padre narcisista, seguramente, sea así de desgraciado emocionalmente porque viene de una cadena ancestral de padres narcisistas. Pero precisamente por eso es tan importante que seas consciente de ello, para que puedas tomar las riendas de tu propia vida y ser la persona responsable de cortar esa cadena.


¿Sabes eso que dicen, de que nos convertimos en lo que más odiamos? Pues hace referencia justo a esto. Si tomas consciencia, aún con todo el esfuerzo y dolor que implica, de todo lo que te ha hecho, podrás decidir tú misma el rumbo de tu vida y quizá definitivamente puedas sacarte los restos de espina que no podrías de otra forma.


Puede ser difícil tomar consciencia porque un narcisista es difícil de identificar, a veces porque da miedo reconocer que tu propio padre intenta destruirte sin remordimientos pero también porque son expertos manipuladores, polifacéticos con múltiples perfiles que tornan a su interés.


Como todo maltratador estándar, no se comporta igual en el trabajo, en casa, con sus amigos… Tiene muy claro la imagen que más le conviene en cada momento, y lo más perverso de todo es que reflexiona metódicamente cómo actuar antes de hacer.


Todo lo que te ha hecho lo ha hecho decididamente.


Vamos a ver esas técnicas comunes que toda persona con trastorno narcisista aplica. Cada uno lo hará con sus respectivas variantes, claro está. 


Manipulación

Un clásico, es la característica más famosa del narcisista. Por esto bajo sus garras siempre acabas creyendo que eres tú quien debe disculparse, quien lo hace mal.


Como digo, cada perfil tiene muchas variables posibles: desde darle la vuelta a la tortilla para que seas tú quien pida perdón, por haberte insultado él a ti; hasta cosas más curiosas, como hacerte creer que te mete una paliza para ''educarte'' o porque te quiere


No lloréis niños, son casos reales sí, pero ya no hay remedio.


Es típico en las personas con trastorno narcisista ir de erudito de la vida (ser un puto cuñao, vaya) y si tú eres una niña recién salida del horno, y encima esa persona representa para tí una figura de autoridad como es un padre, la manipulación se sirve en bandeja.


Parece demasiado perverso pensar que una persona sin un diagnóstico de salud mental oficial pueda llegar hasta este punto, pero es que es precisamente como funciona: Al fusionar todos los superpoderes con los que cuenta tu padre narcisista, éste se vuelve indestructible incluso para el sistema. 


Repasemos los poderes de tu padre narcisista.


  • Eruditismo. Él es más listo que nadie. Tú y todos los que no son él son imbéciles. Él es dueño del bien y del mal y si hace falta engaña hasta al sistema.

  • Adulto. Afecta en la relación asimétrica padre-hijx. El adultocentrismo es el mayor superpoder del narcisista porque es lo que le da impunidad.

  • Capacidad de camuflaje. Tiene muchas caretas, y se las va cambiando según el ambiente. Por eso si al psiquiatra, a la policía o al juez le dices que te ha metido una paliza te llamarán mentirosa en cuanto le vean con su máscara de angelito celestial.

Gaslighting

Este punto podría haberlo unido con el punto anterior, porque la manipulación y el gaslighting están íntimamente relacionadas. Pero merece la pena hacerle un homenaje y un énfasis especial.


El gaslighting es una forma de manipulación donde el padre narcisista hace dudar a su víctima de sus propios recuerdos, pensamientos o juicios. Es sin duda una de las bases sobre las que se asienta el adultocentrismo, creando una dependencia brutal hacia la valoración u opinión del maltratador, hacia la aprobación del padre narcisista.


No merece la pena poner demasiados ejemplos porque todo padre narcisista es muy listo y cada uno tiene su propio estilo de destruir: los hay que te meten palizas y te juran que eso no pasó (los moratones son producto de tu imaginación, creetelo), los hay que te hacen dudar de verdades absolutas con tal de demostrar su autoridad, los hay que un poquito de todo…


Lo más importante para el padre narcisista es demostrar que él puede controlarte, que tú no tienes juicio ni voz propia, y lo consigue sin reparos gracias a su estupendo truquito del gaslighting que todos aplauden porque eres muy rebelde y con la edad que tienes no deberías pensar absurdeces.

¿Te persigue? 

Hasta este momento estábamos en el mundo idílico de los Lunnis. Es ahora cuando vamos, de verdad, a entrar en el auténtico terreno tenebroso...


Imagina que te deshaces de él, seis o siete años sin hablarle, sin apenas verle más allá de cuando se te ha intentado cruzar por la calle y no has tenido otro remedio que mirarle. Todo este tiempo has estado evitando lugares que sabes que él puede frecuentar para que no te de una crisis de ansiedad y te tires a la carretera a consecuencia de tu estrés postraumático.


¿Qué puede salir mal? Tú lo has puesto todo de tu parte, estás haciendo todo lo que podrías hacer para no invocar al demonio. Y tú crees que ya está, que lo estás haciendo todo bien.


Llegado este punto has construido tu vida como has podido, intentando dar todos los pasitos que estamos aquí planteando, pero tal y como decíamos: Siempre se quedan trocitos de la espina incrustados, los más difíciles de sacar. Por mucho que huyas y te esfuerces, la espina sigue en tu espalda y late como si tuviera vida propia.


¿Cuál es la solución? 

Arrancarte la espina, aún con ello te amputes media espalda. 
Aún con ello te quedes inválida. 
Aún con ello te juegues la vida. 

Porque si te dejas un trozo, por pequeño que sea, te perseguirá siempre y no parará hasta destruirte. Esa es su única ambición, y le sobran herramientas para conseguirlo.

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