Estrategias de narrativa audiovisual: 5 ideas que me encantan y 5 que no tanto

Por narrativa audiovisual podríamos entender muchas cosas, pero aquí vamos a hablar de las historias contadas en el cine y la tele, y de la forma de contar esas historias. Los detalles más simples a la hora de manejar los recursos cinematográficos más básicos pueden ser trascendentales para conseguir que la historia penetre en mi corazón o me aburra soberanamente.


Para hacerlo más fácil he dividido esta lista personal en dos categorías: las ideas narrativas que me encantan -y por eso ya creo que funcionan, ole esa soberbia🙄- y las que con frecuencia me dan ganas de apagar la tele y tirarla a la basura. 

5 ideas que aplaudo👍🏼

📌Tratar al espectador con perspicacia

Por mucho que se quiera, no se puede transmitir el mismo mensaje en una historia de muñecos que bailan antes de irse a la cama, que en una intencionada película de culto para un público cinéfilo. Una producción que sabe que el espectador estará a la altura, llena la historia de capas, matices y detalles… Como la vida misma, se vuelve mucho más exigente y te ves obligado a poner todos tus sentidos al servicio de la pantalla. No atrae el mismo público una narrativa superficial que una que provoca por sí misma replantearse la existencia. Personalmente agradezco cuando no me lo dan todo mascadito: Resulta mucho más absorbente y me obliga, por instinto, a zambullirme de lleno en la trama.

📌Transiciones de secuencia creativas

Vivimos en la época dorada de las series de streaming: una época donde nacen cada día más series que bebés, aunque por lo general sobreviven más y mejor estos últimos. Esto hace que muchas producciones reduzcan su presupuesto considerablemente, hasta el punto de volverse infumables. Debido el bajonazo de calidad por la falta de recursos -o del mejor plan para aprovecharlos- puede hundirse en la pantalla un guión que por sí solo sería brillante.

Me echo las manos a la cabeza cuando veo falta de atención y corazón en estos detalles y es que, aunque pueda parecer una simpleza, transiciones de secuencia creativas son las que te hacen ver un capítulo más o toda la temporada, o incluso darle una oportunidad a una historia con la que de primeras no llegas a conectar. 

Los cambios de secuencia con fade out -ese fundido a negro progresivo de la imagen- hace tiempo que quedaron obsoletos, incluso las telenovelas menos exigentes empiezan a actualizarse. El uso lógico del falso raccord impregna la producción de creatividad, estética y sobretodo curiosidad por parte del público. Crea un vínculo entre secuencias que, especialmente en narrativas multitrama, conecta directamente con el espectador.

📌Multitrama sí, por favor

Cada vez más, la estructura monotrama se va quedando atrás como la marginada de la clase, y no seré yo quién lo impida. Más allá del cine clásico, este tipo de narrativa se va quedando coja sobretodo para series de televisión y producciones de larga duración, donde hay tiempo de sobra para ahondar en la vida del personaje protagonista, sus vínculos, su contexto social, incluso su presente y su pasado.

Con la estructura multitrama se pretende justamente esto: añadir aún más profundidad a una historia -o varias- conociendo desde diferentes perspectivas la trama eje. Para ello se le añaden tramas relevantes a los personajes secundarios que conforman la vida del personaje central, lo cual provoca no solo que podamos empatizar muchísimo mejor con los personajes protagonistas y su historia, si no que podamos proyectarnos en cualquier otro de los personajes trabajados. 

Al darle el mismo estatus a todos los personajes cualquier tema tratado se volverá mucho más polifacético y complejo, ofreciéndole al espectador múltiples puntos de vista con la misma valía... Aunque la historia contada no pretenda representar ninguna equidad social.

Un ejemplo interesante aquí es Mad Men: Aunque en la historia es evidente que no todos tienen la misma posición y relevancia social, la narrativa si respeta a todos los personajes por igual, dándote el punto de vista de todos y contándote sus motivos para que seas tú quién haga de juez, aunque haya un claro protagonista que ‘’siempre tenga la razón’’. 

📌Jugar con el encuadre y la angulación

Una producción audiovisual sin un juego de planos trabajado… ya se puede ir por donde ha venido. Gracias a Dios ya es casi inexistente encontrar una serie de televisión o película contemporánea que pretenda contarse enteramente en plano general pero oye, que si la trama lo justifica, bienvenida sea.

Tan importante es en cualquier producción audiovisual un guión coherente e hilado, como saber cuidar la estética de la narración. Ninguno de estos factores puede funcionar por sí solo pero ambas juntos, si se aman bien, son el equipo perfecto. Un buen juego de planos es más que una herramienta para secuenciar o para que la película se vea chula. El efecto del ángulo y el encuadre forma parte de la historia, es tan expresivo como lo es el vestuario, el decorado o incluso un diálogo. El plano ayuda a entender el tono de la escena, y para mí es imprescindible para comprender la intención de la secuencia. 

Como yo no soy ninguna entendida, añado una referencia muy completa con muchísima más información sobre movimientos de cámara, tipos de planos, puntos de vista, encuadres, etc… Puedes verlo aquí👈🏽


📌Una estética coherente y trabajada

He hablado de ‘’cuidar la estética’’ de la historia, pero para eso primero tiene que estar bien definida. No es ningún secreto que muchísimas producciones con un guión más vacío que lleno han conquistado a su audiencia con un ostentoso presupuesto para vestidos flamantes y paisajes de ensueño -aunque completamente innecesarios-. 

La Casa de Papel, que no es en absoluto de mis series favoritas; es una producción que se conoce esta estrategia al dedillo. En las dos primeras temporadas se construye una estética con sentido: disfraces, caretas, y apropiarse de una canción popular antifascista para convertirla en su himno movilizador de masas. 

¿El claro ejemplo de que si te toca el gordo, ya puedes jubilarte? Probablemente. Un secreto a voces es la decepción narrativa de las temporadas producidas por Netflix; sin embargo, haberse labrado fama en las primeras temporadas a través de un guión digerible que cumplía con una estética coherente, ya ha dado superávit más que de sobra a los productores de esta ficción para olvidarse y no volver a preocuparse por su serie nunca más, por muy enferma que esté.

Un ejemplo de las cosas bien hechas hasta el final es, como no, mi amada Mad Men. Después de más de 6 años de su final, aún veo a diario publicaciones de fans en Instagram hablando del vestuario y decorado de la serie. Un trabajo artístico que además de admirado por toda una generación de nostálgicos, está más que trabajado con coherencia, de principio a fin: el mundo espacio-temporal de la serie evoluciona impecablemente según cambia el momento temporal que viven los personajes.

5 ideas que me hacen tirarme de los pelos👎🏼

📌Texto donde debería haber acción

El movimiento se demuestra andando, como dicen por ahí. Y esto es aplicable tanto a la vida real como a la ficticia: queda raruno que hables mucho de quien eres pero luego no se vea con acciones, y en una pantalla pasa exactamente lo mismo. Para entender una historia y sus personajes no hay mejor forma que partir de sus acciones. Sin desmerecer el uso de la palabra, que es un recurso como cualquier otro y además imprescindible, pero abusar de diálogos y monólogos descriptivos y sin embargo cojear de acciones… Pues así, de primeras y sin contexto, no es de mis ideas favoritas.

📌Abuso de flashbacks y flashforward

Si no es una película futurista, ¿por qué tanto meneo para adelante y para atrás? Me parece correcto cuando se busca hacer entrar al espectador en la historia, pero el abuso del recurso me saca completamente de la trama. No hay nada que valore más como una historia que se cuenta sola, con fluidez y naturalidad. Tan espontánea que me haga sentir casi lo que me hace sentir la vida misma. Por eso es un recurso que en su justa medida resulta muy potente, pero en exceso -o deceso- pueden confundir y acabar restando calidad a la producción. Algunas ideas que pueden servir para sustituir el uso de flashback y flashforward y dar variedad, son el uso de la elipsis o de narradores externos.

📌Tramas desdibujadas pero hiperpalatables

Esos argumentos que quieren abarcar todo tipo de público, intentado contar un tema transgresor sin llegar a contar nunca nada. Son argumentos que con el anhelo de ser profundos se vuelven hipercomerciales y sin sentido, como el precedente narrativo de una atormentada familia disfuncional donde toda la historia que se quiere contar es un romántico amor frustrado. Apta para todos los públicos, por supuesto.


📌Intentar ir de profundo para acabar dando cringe

Uf, me voy a ganar muchos enemigos pero… ¿lo digo o no lo digo? Paradójicamente no hay otra serie que tenga ahora mismo en mente sino Merlí. Una serie adorada por adolescentes e incluso tachada de filosófica y profunda por su mismo club de fans, porque bueno al fin y al cabo de eso iba la serie, ¿no? 

📌Planos indirectos demasiado forzados

A ver, es un recurso que si se sabe manejar puede ser muy útil pero a mí personalmente, en especial con algunos argumentos, no termina de hacerme gracia. En House of Cards el protagonista rompe la cuarta pared continuamente cuando quiere demostrar al espectador que se siente seguro, que controla la situación. Esto me parece un ejemplo de un buen uso del recurso. Llega un momento en la serie en que cada vez que el personaje tiene un momento de debate, esperas ese plano para que te haga saber cómo se siente. 

Sin embargo, no en todas las narrativas el uso es tan acertado, y a veces se usa como forma de llamar la atención del espectador en un intento de hacerlo partícipe cuando se sabe de antemano que la producción tiene algunas carencias y que, si no es a través de provocaciones, podría no despertar interés.


¿Conocías estas ideas? ¿Te ofende que no soporte Merlí? Déjame tu opinión y cuéntame, 
¡Te leo!🤓

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