Desigualdades sociales en las series de televisión

Si te pregunto qué es la desigualdad, seguro que tu cabeza es capaz de darte mil imágenes por segundo del concepto. Sin embargo, analizar esas imágenes y entender de dónde vienen, puede resultar un pelín más complicado. 

Este TOP de series de televisión será de ayuda si tienes interés en entender esta sociedad y sus patologías 👇🏼

Dentro de esta temática, me han llegado miles de recomendaciones de muchas series más, que sé que son brillantes y que ponen la piel de gallina (Vis a Vis, Shameless, Queridos Blancos…) pero tengo que limitarme a recomendar las que he visto, y las más "asequibles", porque estaría feo hacer una reseña copiada básicamente de Wikipedia. Doy mi palabra de seguir aprovechando este confinamiento para ver aún más series y analizarlas...
Y a ver qué encontramos.

Este ranking sigue un orden completamente arbitrario: no las he ordenado por orden de preferencia, calidad ni nada parecido. La mayoría pueden encontrarse en las plataformas más comerciales de streamingHBO y Netflix. No quiero hacer apología a la piratería pero es cierto que un buen investigador (cualidad del buen sociólogo) podría encontrarlas fácilmente por otros lares.

📌El cuento de la criada
Si ya te han recomendado esta serie, o has oído mínimamente hablar de ella, ya sabrás cual es el fuerte precedente sobre el que se asienta la trama. 

El cuento de la criada, inspirada en la novela de Margaret Atwood, ha cobrado muchísima fama en los últimos tiempos por su narrativa brillante, que desarrolla con pedagogía y realismo (siendo como es, una historia ficticia y metafórica) un tema tan actual como es el conflicto feminista.

La serie narra un lugar distópico dónde gobierna una única ley: la supremacía masculina. Un gobierno que utiliza herramientas de dominación del sistema como la estructura patriarcal y la manipulación religiosa como norma, y en sus formas más extremistas. De esta forma, las mujeres solo cumplen un papel secundario en el que básicamente complementan al hombre en su vida y sus funciones.

Es difícil verlo solo como una historia de ficción porque, en realidad, la metáfora con la realidad está puesta a propósito. La serie muestra como normalizar la desigualdad social no solo puede llevar al caos y a la deshumanización de toda la sociedad. Merece la pena por su producción y reparto, impecable a todos los niveles, y por supuesto, por todo lo que enseña.

📌Mad Men
A este clásico de las series ya le dediqué mi propia reseña, y quizá pueda interesarte si ya has visto la serie porque no le faltaron spoilersMad Men es una serie sobria, cocinada a fuego muy lento, y de la que sólo encuentras tesoros si le dedicas tiempo a cavar. Es de mis series favoritas, pero no he podido encontrar a mucha gente que la haya terminado porque su razón de ser requiere paciencia y capacidad de análisis. Está hecha para que atrapes con avidez los detalles del diálogo, los analices y mires más allá de la pantalla.

La serie está ambientada en los años 60, y gira en torno a la vida de un ambicioso publicista de la avenida Madison: Don Drapper. Es un tipo complejo y misterioso, que trabaja construyendo los sueños de los demás. Aparentemente es exitoso, carismático, todos desean ser como él y estar algún día en su lugar… 

¿Pero sólo aparentemente? Don es el mayor experto de la profesión en idealizar productos, conceptos, o incluso vidas, y por esto mismo no es de extrañar que la imagen de sí mismo que muestra a los demás no sea más que otro de sus perfilados diseños.

El mundo de la publicidad está de por sí lleno de medias verdades: su oficio se basa en normalizar en la sociedad ciertas conductas y estereotipos, muchas veces inalcanzables para la mayoría. Estereotipos a los que no todo el mundo puede -o quiere- aspirar. Esta es sólo una de las formas en las que la serie deshila sutilmente cómo se orquestan las desigualdades sociales, pero, pecando un poco de spoiler, la trama final que ayuda a Don a cerrar el círculo es mi favorita para entender qué significa -de forma práctica- esto de la desigualdad social.

📌Mindhunter
Si había una que no te esperabas (o bueno, quizá sí...) en esta lista, seguro que era esta: igual por ser la más ''teórica'', y por esa misma razón creo que es la que tiene la narrativa menos comercial de este ranking, pese a la sorprendente popularidad viral que alcanzó durante el año 2019. 

La serie Mindhunter se basa en el libro homónimo escrito por un ex-agente del FBI, el cual es interpretado en la serie por el agente Tench. Ambientada en los años 70, explica cómo el FBI empezó a tomar en serio a la sociología en el estudio de la criminalidad, mediante la observación y el análisis de asesinos seriales. 

La criminología (la sociología del crimen) se reconoció entonces como una ciencia plausible que dejaba a un lado la explicación -hasta entonces incuestionable- que afirma que el delincuente actúa sólo impulsado por factores genéticos. La sociología explica y muestra también la relevancia de los factores psicosociales que van más allá de lo observable, analizando el acto delictivo del individuo a través de su relación con el entorno, y que requieren un proceso de investigación más profundo.

Resulta curioso conocer los orígenes de la criminología desde esta perspectiva. Aunque comentaba hace un momento que eso es lo que aleja a la serie del formato comercial, me parece un acierto la narrativa escogida, ya que resulta más imparcial y limpia de prejuicios de lo que personalmente me esperaba: impregna a la serie de un aura tan accesible y pedagógica que por momentos te hace pensar que quizá estás viendo un documental. Está tan bien enfocada que no sólo es inevitable empatizar con los criminales, sino que fácilmente llegamos a comprenderlos.

📌House of Cards
Esta es la única serie de la lista que no he terminado entera ni a estas alturas creo que lo haga. La última temporada se me hizo muy cuesta arriba, como... muy de relleno y sin sentido. La polémica de Kevin Spacey obligó, fuera de lo planeado, a darle un giro a la serie. Creo que el volantazo que toma el guión para la sexta temporada resulta una solución muy elegante, y seguramente la más conveniente dadas las circunstancias, pero -en mi opinión- provoca un bajón de calidad tremendo a la serie. Y no puedo contar más porque digo que no lo voy a hacer y al final no paro de spoilear.

House of Cards cuenta una historia tan real, que da miedo. Yo no soy norteamericana ni estoy especialmente informada de cómo se organiza la estructura política en Estados Unidos, pero lo que sí entiendo es que hacer política es jugar una batalla de egos y poder, donde gana quien tenga más ambición y la mejor estrategia. Y para eso hay que perseverar, tener sangre fría y el objetivo inquebrantable de ganar. Esta idea busca reflejar la serie, mostrándonos el juego de cartas de la gran superpotencia neoliberal con unos de los mayores niveles de desigualdad del mundo, a través de sus aclamados actores que hacen interpretaciones impecables, y una trama tan cruda como realista que te tiene en suspense hasta que aparecen los créditos. La serie no sólo refleja el origen de toda desigualdad social, sino también los intereses y sistemas de manipulación que la hacen posible y, en cierto modo, estable.

📌Bojack Horseman
Quién me conozca pensará que he colado esta serie en la lista con calzador, que la he metido porque es mi niña favorita. Y a ver, tampoco es mentira, pero quien piense así está claro que no ha visto esta obra maestra. Bojack Horseman es una serie de animación creada por Raphael Bob-Waksberg. Tiene 6 temporadas que empezaron en 2014 y han acabado recientemente, en 2020. Ha sido una serie que ha sentado un precedente no solo en su propia plataforma de streaming o dentro de su ‘’género narrativo’’ (sea cual sea), sino probablemente ha creado una nueva intención dentro de la cultura audiovisual y de ficción, en la forma de comunicar y de transmitir historias, que es sin duda lo que ha hecho a esta serie consolidarse y dejar huella en su público más fiel (me incluyo).


La serie se ambienta en Los Ángeles, la cuna del cine. Un lugar habitado por humanos y animales antropomórficos, que conviven en un Hollywood hipócrita y... bueno, en Hollywood. Con este contexto surgen muchísimas tramas, más allá de las esperables como son la superficialidad y la sobreexplotación del ego, que encierra el mundo del espectáculo. Va mucho más allá, ya que cada episodio desglosa un conflicto personal, tanto para el protagonista como para el resto de personajes, en el que es casi imposible no proyectarse, llegando a deshilar con una magistral sencillez temas tan complejos como el feminismo o los abusos en la infancia. La serie no solo te muestra la desigualdad social a propósito de la historia. Te enseña, justificadamente, a comprenderla y a analizarla. 

Según avanza la serie, más escuece el corazón con lo identificada que puede llegar a sentirse una con el mundo de Bojack. Y no es simple casualidad: continuamente, el guión busca escupirte a la cara, con cinismo, acidez y sarcasmo, las verdades más incómodas que más cuesta aceptar.

Si ya has visto la serie -o incluso si no- es imprescindible que veas el análisis que hace en Youtube Ayme Román, sobre Bojack y el trasfondo de su trama. Es tan brillante y elocuente que en 10 minutos de vídeo entenderás todo a lo que no sabías ponerle nombre.

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