Fe y proletariado: espiritualidad como necesidad humana

A estas alturas, es ya bien sabido que este sistema no tiene un pelico de tonto.
Históricamente, ha organizado y mantenido sus estructuras de manipulación con discreción y armonía, y ésta, de hecho, es la característica que principalmente define su hacer: Pasito a pasito, a fuego lento y a conciencia es cómo se ha ido tejiendo esta tela sobre la que nos dejamos mecer, sobre la que pensamos que puede haber una mínima intención de aprecio o cariño.
Y ésto no es, ni más ni menos, que la primera puerta (la primera señal de alerta) sobre la que pasamos cuando sus estrategias empiezan a tener éxito sobre nuestra conciencia.

De esta forma es como, sin darnos cuenta, hemos permitido que se institucionalice y expolie nuestro mayor bien como humanidad. Una necesidad básica que hay en todo ser humano y un derecho fundamental que nos permite construir nuestra identidad con dignidad. Ésto no puede ser otra cosa que la espiritualidad, el alimento básico y principal de la mente, tan o más importante para el mantenimiento de la vida como la nutrición del cuerpo.

¿Y qué es la espiritualidad?
Sencillo: Para mí, es la gestión que cada persona tiene de su propia fe.
¿Y qué es la fe?
Todo. Y nada. Quizá eso es lo que lo hace taaaaaan enriquecedor.



Hay que trabajar, cavar y sembrar, mucho para que florezca, como hace el buen campesinado, ya que está bien escondida y tapada de matas y malas hierbas a las que no les interesa que el terreno produzca su fruto.
Eso sí, una vez que el terreno produce siembra, ya nunca para. Se vuelve el único terreno fértil, si es que verdaderamente no lo era ya antes. Ya nunca cesa de producir su delicioso fruto, que sea poco o mucho, te nutre hasta saciarte como nada más puede hacerlo.

Esto es la espiritualidad, lo más poderoso que hay en ti, y en cada una de nosotras.
Por eso este empeño de las instituciones y de la élite en apropiarse de nuestra fe, en robárnosla y vomitarla como algo estigmatizado y tergiversado, como lo que conocemos con el concepto de ''religión''.

Realmente, aún las capas populares no hemos alcanzado a tomar conciencia del poder de nuestra fe individual, de la espiritualidad y de su valor como necesidad humana, y no hacerlo supone realmente una irresponsabilidad, no sólo como ser pensante, si no, lo que es aún más grave en este contexto, como proletariado en la lucha por lo que siempre nos perteneció.

Reivindicar la espiritualidad de cada una es básico para empoderarnos
como humanidad: Es lo que nos mantiene con dignidad, en un camino constante de desarrollo y crecimiento personal que no permite descarrilamientos.

Esta cómoda esclavitud que nos caracteriza (hacia el capital, el patrón, lo material, lo físico, lo inmediato) no nos permite crecer ni creer. hay que ser fuerte para dar el primer paso y quitarse las cadenas para caminar sabiendo que nos esperará un gran terreno por labrar.

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