Eid Al Adha: dónde está mi sacrificio

Llevaba unos días dándole vueltas a este pensamiento ya que se acercaba la fecha del Eid y, cómo toda fecha y momento del calendario islámico, no deja de ser una óptima oportunidad para reflexionar sobre mis convicciones.

Eid Al Adha es una fecha marcada en el calendario islámico que pretende recordar el  ejemplo -narrado en El Corán- de Ibrahim y la historia del sacrificio.

Tradicional -y culturalmente-, este evento islámico se ha conmemorado sacrificando un cordero de forma halal, comiéndolo en familia e incluso compartiendo su carne con las personas hambrientas. Y aunque para mucha gente hasta aquí todo parezca superguay e idílico (para muchas otras, una aberración sádica y malévola), yo añadiría un pequeño pie de página a esta lectura.

Me salto el debate sobre el sacrificio del animal, si es haram/halal
No me parece que este debate, al menos aquí, tenga el mínimo sentido. Lo que sí creo que puede ser útil es abrir el tema a todas las personas musulmanas que son vegetarianas o veganas que se sienten desterradas de un evento tan importante como es el eid: por no encontrar información, por constructos socioculturales o por mil razones que yo no tengo por qué saber.

Así que yendo al grano... mi opinión y conclusiones:

Sacrificio: El ejemplo de Ibrahim. 
¿Dónde está nuestro sacrificio, el día del Eid?
De acuerdo, supone un desembolso importante de dinero comprar un cordero vivo (completamente cierto, no cualquiera puede permitírselo), y también supone un sacrificio importante inflarte la tripa a carne hasta reventar cuando ya no puedes más.
Pero entonces a mí se me escapa esta lectura. No entiendo bien que ejemplo de sacrificio debemos tomar, o mejor dicho, cuál estamos tomando. Dime qué estás sacrificando tú, cuando ese animal al que no le tienes ningún tipo de apego pierde la vida para que dejes pasar otro día más, sin la mayor transcendencia, introspección o sin ni si quiera sacar la basura.

Quizá tendríamos que pensar más sobre lo que no se ve -la lógica estabilizadora- y menos sobre lo superficial, para encontrar dónde ponemos nuestro sacrificio. Quizá la comunidad musulmana nos hemos acomodado mucho tiempo, hemos dejado de buscar nuestras propias lógicas y hemos dejado que nos orienten, pero si nos paramos a leer, podemos aprender a leer nuestros mapas.

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